Hasta ahora, todo lo publicado en este sitio son trabajos realizados con Illustrator. Pues bien, sin olvidar valerse de este programa para obtener una mayor calidad en todos los proyectos, voy a adentrarme en el maravilloso mundo de Photoshop, un universo que, aunque creía algo conocido, cada día me sorprende con la infinidad de posibilidades que albergan sus herramientas. Y voy a empezar con un trabajo que considero esencial en la rutina de cualquier diseñador: la composición. Y es que sin este concepto tan sencillo es imposible que cualquier trabajo consiga esa armonía perfecta que le hace merecedor de todas las miradas y, en definitiva, consigue vender el producto al gran público. Por muy elaborado que esté el trabajo, si la composición no es buena, no lograremos nuestro objetivo. Yo descubrí que existen multitud de estrategias para componer y que todo es tan fácil como saber compensar los elementos dentro del lienzo, haciendo que tanto imagen como tipografía ocupen su lugar. A continuación, les muestro unas publicidades de joyas que hice; cada una representa un tipo de composición distinta: la de los pendientes es el acento, puesto que pone énfasis en este elemento, que destaca por encima de la ilustración; la de las manos representa la regularidad, ya que se basa en la repetición de un mismo elemento y, por último, la de los anillos nos transmite la fórmula exacta del equilibrio.
Por ciento, fíjense en la mujer de los pendientes, ¿no les sorprende las cosas que se pueden lograr armonizando el trabajo con Photoshop e Illustrator? Un saludo.



